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El síndrome del opositor – Un viaje por el desierto

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¿Cómo se soluciona el síndrome del opositor?

El síndrome del opositor

Es llamado síndrome del opositor a cualquier problema no grave que te pueda estar estresando y angustiando derivado del estrés y la ansiedad, el cual puede ser producto de algún proceso de gran magnitud y responsabilidad. No obstante, no hay de qué preocuparse, puesto que padecer de este síndrome se considera totalmente normal y todos en algún momento lo padecemos, ya sea por estrés laboral, familiar o incluso si estás estudiando y preparando una oposición.

Este artículo no busca que salten tus alarmas ni que pidas cita obligatoriamente en un centro de salud mental, solo queremos explicarte a qué llaman los psicólogos el síndrome del opositor, que logres relativizarlo y que veas cómo puedes salir de él sin tener que abandonar las oposiciones por una mala gestión o un desgaste excesivo.

A continuación, te mostramos algunos consejos que te servirán para aprender a sobrellevar estas situaciones:

I. Los primeros días sin agua: la importancia de no estar solo

Después  de haber culminado tu carrera percibirás que la ideología que te pintaron torna a un intenso vacío de oportunidades laborales. Convirtiéndose en un inmenso desierto al cual deberás enfrentar sin mirar atrás. No obstante, a pesar de ello cogerás las fuerzas necesarias para continuar tu sueño.

Además, en algunas ocasiones podrás escuchar críticas o comentarios como, «tranquilo, te puedes dedicar a otras cosas». Y sin importar todos esos comentarios negativos o todas esas personas que no logran entenderte, te das cuenta de que tu vocación es más fuerte y optas por la preparación de unas oposiciones. Por ello, decides motivarte con las convocatorias históricas que se anuncian por el país.

Sin embargo, el primer contacto con el contenido a estudiar es totalmente en vano,  ya que te encuentras completamente aislado del mundo, sin síntesis ni guía o algo que te ayude a planificar bien tu presentación. Transcurrirá duras y largas semanas dando palos de ciego y encerrad@ en casa, sin poder establecer relaciones sociales y con un cuadro de estrés en aumento. Y es ahí justamente en ese momento cuando comienzas a replantearte tu decisión y sentir que ese ‘desierto’ te pesa.

Cuando llegamos a este punto, donde sentimos los primeros síntomas del síndrome del opositor debido al aislamiento, el estrés y la ansiedad, es importante no sobreestimar nuestra capacidad, respetar el camino que hemos marcado y la decisión que hemos tomado. Haciéndonos preguntas que nos hagan entrar en razón: ¿Cuánto nos costó llegar hasta aquí? ¿Por qué después de tanto debería renunciar a mi sueño?

II. El oasis: periodos de gratificación

En medio del desierto, aprende a usar técnicas de sherpa para evitar el desgaste. Una de ellas es el conocido principio de Pareto o la regla del 80/20, es decir, se basa en una técnica esencial para ser más productiv@ y consiste, en esencia, en que «el 20 % de lo que empleas genera el 80 % de lo que se obtiene», ya que esta técnica evidencia que no por más horas de estudio el resultado va a ser necesariamente mejor. A su vez, con ella evitarás otro síntoma: la procrastinación.

Si deseas aplicarla a tus oposiciones, simplemente deberás determinar cada día dos cosas que puedan generarte más resultados, como por ejemplo analizar el temario y señalar lo más importante. Dedica tiempos de estudio relativamente cortos, con descansos. Aprende a monitorizarte con algunas de las aplicaciones para estudiar disponibles. Aprende de ti: ¿rindes más en la mañana o en la tarde? ¿Mejor con ordenador o sin él? ¿Qué es lo que más te distrae? ¡Conócete!

III. Técnicas de ‘opositor sherpa’: el principio de Pareto

En medio del desierto, aprende a usar técnicas de sherpa para evitar el desgaste. Una de ellas es el denominado principio de Pareto o la regla del 80/20: una técnica esencial para ser más productivo. Esta, que evidencia eso de que no por más horas de estudio el resultado va a ser necesariamente mejor, consiste, en esencia, en que «el 20% de lo que empleas genera el 80% de lo que se obtiene». Con ella evitarás otro síntoma: la procrastinación.

Y en cuanto a repasar o no repasar, la recomendación habitual es que, «si lo haces, que sea un vistazo a esquemas y no a temarios completos, ya que no te dará tiempo a leerlos completos, lo que puede generarte confusión y más ansiedad». Incluso durante las últimas 24 horas puedes optar por realizar test rápidos.

IV. Las últimas dunas: el día del examen

Tras un camino duro llega el día más esperado, el del examen. Seguramente sentirás dolor de barriga, nerviosismo e incapacidad para dar el último repaso, pero no te preocupes, todo esto es por los síntomas del síndrome del opositor y te parecerá que se juntaron en tu contra, sin embargo no es así, todo está en tu mente. En este sentido, os recomendamos, en primer lugar, descansar bien, preparar con antelación el material necesario -DNI, bolígrafos-, hacer un desayuno o merienda suave, realizar técnicas de relajación y, sobre todo, evitar enfrascarse en conversaciones estériles con otros compañeros sobre el examen para evitar más nerviosismo y dudas innecesarias.

En cuanto a repasar o no repasar: la recomendación habitual es que, «si lo hacemos, sea un vistazo a esquemas y no a temarios completos, ya que no nos dará tiempo a leerlos, lo que puede generar confusión y ansiedad». Durante la últimas 24 horas, también puede ser efectivo la realización de test rápidos.

Dile adiós al síndrome del opositor

En Tecnoszubia queremos que consigas tu plaza para la oposición de tu sueño con el mínimo de obstáculos en tu camino. Por ello, sigue nuestros consejos para evitar el síndrome del opositor. 

Nunca dudes de tus conocimientos, ¡eres extraordinario y podrás realizar grandes cosas!

 

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Un 2021 para soñar: 5 claves que invitan al optimismo del opositor

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2020 termina, por fin…y con él se va un año funesto. En lo que respecta a las oposiciones, la pandemia, que quedará para siempre ligada al año que despedimos, obligó al aplazamiento de todas las convocatorias. Un jarro de agua fría más para una comunidad, la de los opositores, que acusa especialmente este tipo de situaciones. Pero no queremos recrearnos con todo lo malo, sino poner el foco en lo esperanzador. Porque, efectivamente, creemos que 2021, aunque heredará una pandemia de la que aún nos va a costar resarcirnos, va a ser un buen año para los aspirantes. Te damos 5 claves para soñar.

Habrá oposiciones

No nos cabe duda; con la llegada de la vacuna y la puesta en marcha de los protocolos anticovid por parte de las distintas comunidades, habrá exámenes de oposiciones. Las medidas de seguridad estarán ahí y las plazas serán las mismas; los exámenes que están calendarizados para 2021, se celebrarán. La normalidad volverá, muy poco a poco.

Un año difícil que nos ha servido para prepararnos mejor…

Aquellos que teníais en mente presentaros en 2020 a alguna convocatoria de oposiciones y no habéis parado de prepararos en las aulas de Tecnoszubia, vais a llegar a la convocatoria con el plus de seguridad que da un año extra, inesperado, de preparación. Más formación, mejores resultados. 

…y salir fortalecidos

No hablamos sólo de preparación teórica. Escuchando historias como la de Alba (¿Recuerdas su Diario de una Opositora en Cuarentena?) llegamos a la conclusión de que la situación que hemos vivido os va a convertir en aspirantes con más templanza, más concienciados de lo que tienen delante y, en definitiva, más fuertes mentalmente. Además del de Alba, el ejemplo de Paula, María Rosario y  María nos lo dejan claro; leer sus entrevistas es una buena opción para entender de qué hablamos. 

Una academia más en forma que nunca

Hace años, en Tecnoszubia apostamos por la innovación, por el establecimiento de sistemas de preparación online eficientes; y el tiempo, de una forma u otra, ha jugado a nuestro favor. Llegamos a 2021 con una metodología plenamente vigente que lleva hacia la plaza a cada vez más aspirantes. Nuestro crecimiento y el perfeccionamiento de nuestros sistemas es un motivo para soñar, incluso para decidir opositar, porque es sinónimo de grandes resultados. 

El futuro está asegurado

Si las convocatorias de este año baten récords, las próximas no se quedarán atrás. Ya están confirmadas las de 2023 y las de maestros, por su parte, tiene todos los visos de ser una de las más grandes de la historia. El futuro del empleo público está asegurado y las oposiciones seguirán teniendo el mismo peso o más que actualmente. 

 

 

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¿Cuánto tiempo es necesario para prepararme unas oposiciones?

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¿Cuánto tiempo es necesario para preparse, con garantías, unas oposiciones?

¿Cuánto se tarda en preparar unas oposiciones?

Preparar una oposición es un desafío no solo desde el punto de vista de los méritos académicos o profesionales, sino que en muchos casos requiere de un desafío al tiempo, puesto que la relación entre la fecha de la convocatoria y el tiempo que se requiere para prepararse son factores determinantes para conseguir o no el éxito.

Una de las primeras incógnitas que aparece en los aspirantes es la de esperar la convocatoria o empezar ya con la preparación. Para tomar esta decisión es necesario saber cuál es el tiempo necesario para preparar oposiciones, cuánto se tarda en sacar una oposición. ¿Es cierta la leyenda del opositor que se lo preparó todo en seis meses?

Tiempo de preparación de oposiciones: factores que influyen

Hablar de tiempo para preparación de oposiciones es hablar de un asunto en el que intervienes distintos y múltiples factores que deben ser evaluados en su especificidad y particularidad. No es lo mismo determinar el tiempo para preparar oposiciones policía nacional que el tiempo preparación oposiciones guardia civil, cada especialidad tiene sus propios tiempos.

Así que no hay una respuesta exacta en cuento al tiempo de preparación de oposiciones. A continuación los factores que debes tener en cuenta:

Tiempo disponible

No es igual llevar adelante la preparación teniendo un trabajo a tiempo completo o parcial. No es igual, tampoco, compaginar la preparación con circunstancias personales y familiares como el cuidado de los hijos. Por eso, es crucial plantearse cómo vamos a llevar a cabo el proceso: llega el momento de aprender a delegar más en los demás o incluso plantearse, en medida de lo posible, un cambio laboral.

Tipo de especialidad

Según el cuerpo al que queramos opositar, el tiempo de preparación de las oposiciones variará. Para las oposiciones a cuerpos como el de Policía Local o Guardia Civil, al haber una serie de pruebas físicas en el examen, por lo el tiempo depende también de nuestro estado físico. Por su parte, para oposiciones a cuerpos docentes, sí podemos decirte un tiempo recomendado para la preparación: de 18 a 24 meses si queremos ir al examen con garantías.

¿Preparar oposición por libre o en centro de estudios?

Es indispensable definir cómo vamos a afrontar la preparación. Hay que tener en cuenta que si nos proponemos prepararnos por libre el proceso puede eternizarse. O, al menos, ser más largo que si decidimos acudir a un centro de estudios. Elegir una preparación tutorizada agiliza el proceso, hace nuestros esfuerzos más focalizados en el objetivo final, lo que se traduce en una mejor optimización del tiempo de preparación.

Capacidad de estudio y de organización

Hacer una autoevaluación objetiva de nuestra capacidad de estudio también es clave para determinar tiempo preparación oposiciones. Recordar cuánto tiempo llevamos sin estudiar y ser honestos con nosotros mismos: ¿cuál es nuestra capacidad actual de memorizar? ¿Y de concentración y atención? Por otro lado, nuestra capacidad de organización es clave y uno de los factores que resulta más diferencial entre opositores.

¿Preparar unas oposiciones en tiempo récord?

¿Se puede preparar oposiciones en pocos meses? Como en todo, habrá casos en los que estudiando de forma intensiva y sin ningún tipo de obligación paralela, los opositores son capaces de hacerlo. Nosotros podemos decirte que no es habitual, ni recomendable, presentarse a una convocatoria con tan poco tiempo de preparación. Al menos, si lo que tienes en mente es aprobar; otra cosa es que simplemente quieras conocer in situ la naturaleza de las pruebas y empaparte del ambiente que se respira en unas oposiciones como una fase más de tu preparación.

Olvídate del tiempo necesario para preparar oposiciones: ¡ponte manos a la obra!

Te damos un consejo: si has decidido opositar debes ponerte cuanto antes. No existe la magia, ni los tiempos récord.
Las diferencias entre opositores son mínimas: solo importa la constancia, el esfuerzo y el trabajo. Cuanto antes dejes de pensar cuál es el momento idóneo para empezar, y comiences, más garantías tendrás de cara a la prueba. Día tras día nos hacen esa pregunta y es difícil contestar con exactitud: quédate con que, si te cuestionas el tiempo necesario, es señal de que debes empezar ya.

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Aprende a memorizar leyes: 5 (+1) trucos que te ayudarán en tus oposiciones

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Memorizar leyes para oposiciones: Trucos y técnicas

Estudiar y memorizar leyes es una tarea de primordial importancia para las personas aspirantes a cargos laborales. Sin embargo, suele causar cierto pánico cuando no sabes cómo memorizar fechas de leyes o simplemente cómo estudiar una ley para oposiciones.

La densidad, extensión y discurso jurídico que caracteriza a las leyes, unido a tus pocos conocimientos previos sobre la materia, pueden causar cierto temor a la hora de memorizar normativas y que se convierta en uno de los picos más altos de la montaña a la que te enfrentas.

En este post informativo deseamos enseñarte trucos para memorizar leyes y te ofrecemos una gran variedad de consejos prácticos y técnicas para aprender a cómo estudiar leyes para oposiciones, apoyándonos en indicaciones de expertos en legislación, constitución, mnemotécnica y oposiciones.

A grandes rasgos, queremos ayudarte a que pongas en marcha ciertas rutinas y técnicas de estudio que facilitarán todo este proceso.

Aprender leyes: entender y releer

Todos los preparadores están de acuerdo en la necesidad básica de leer y releer la ley hasta entender su contenido y objeto. Para ello, tendremos que leerla tranquilamente, usar diccionario, dividirla en partes y/o resaltar las ideas importantes. No dudes en preguntar a tu preparador sobre el sentido de cada normativa si no logras llegar a su comprensión total.

Sin importar cuánto tiempo te lleve, debes evitar a toda costa meterte decretos en la cabeza a la fuerza. Memorizar por repetición puede funcionar en otras ocasiones, pero en el caso de las leyes no es la mejor idea si lo que queremos es tener un conocimiento sólido para aplicar en supuestos prácticos y otros contextos.

Asociaciones mentales para memorizar leyes

Tu memoria es la capacidad que tiene tu cerebro de almacenar y recuperar información cuando la necesites. Esto se debe a las incontables conexiones intercelulares entre tus neuronas, lo que permite la retención de experiencias anteriores que te generan una memoria a corto plazo y otra a largo plazo según su impacto significativo.

De modo que las asociaciones mentales de imágenes o inventarse palabras es una técnica muy útil cuando memorizas datos importantes, como la fecha inicial, el número o posición de la ley que tengas entre manos o una serie de enumeraciones. Esto significa asociar al contenido a estudiar, las imágenes, escenas o textos que tengas arraigado en tu vida.

Te recomendamos cuatro características fundamentales de toda asociación, útiles para memorizar:

  1. Debe ser absurda: de esta forma la asociación captará nuestra atención y ayudará a memorizarla.
  2. Tener un contenido emocional: todo lo que te despierte algún tipo de emoción lo memorizas mejor, ya que generará un choque cognitivo en tu hipocampo cerebral.
  3. Debe ser dinámica: de manera que puedas incluir acciones y movimientos.
  4. Y muy detallada: para que su elaboración sea más profunda y su memorización sea mayor.

Teniendo en cuenta estas características, aprovecha para usar tu imaginación y tu creatividad para asociar la posición, el contenido y el número del artículo con imágenes mentales ingeniosas, extraídas de tu realidad cotidiana. De esta forma recordarás más fácilmente títulos, capítulos, secciones y artículos de cualquier ley.

Pregúntate siempre: ¿Coincide el número del artículo con la fecha de nacimiento de algún miembro de tu familia? O también: ¿El objeto de la ley te recuerda a alguna situación que hayas vivido profesionalmente? Con esto buscarás siempre convertir lo extenso de un decreto o ley en una historia mental. Te aseguramos que es súper efectivo. Al principio te costará crear historias que funcionen pero te acostumbraras, con un poco de práctica dominarás esta técnica, convirtiéndose en uno de tus principales trucos para estudiar leyes.

Como aprender leyes a través de Esquemas y Resúmenes

Una de las Técnicas de Estudio más importantes que existe es el Esquema de contenidos. Para algunas personas con memoria fotográfica la elaboración de esquemas visuales, con diferentes colores, resulta fundamental para canalizar correctamente la información y quedarse adecuadamente con ella.

Entre los beneficios que aporta la elaboración de esquemas al estudio de las leyes se encuentran:

  • Una correcta lectura e interpretación de la ley para poder tomar sus palabras claves o desencadenadoras para centrarte en lo más esencial del texto. Sabiendo diferenciar lo más pertinente de lo que no lo es.
  • Ventaja en la memoria visual memorizando números, palabras claves y la asociación entre ellas, sobre todo con el uso del subrayado ganas atención y concentración, ya que memorizas los datos con tan solo su escritura y la selección de lo más relevante.
  • Acaba con la memorización literal del texto y llega a comprenderlo formando tu propio criterio personal, logrando así las comparaciones entre lo que dice una ley enlazándola con otra ley.

Los resúmenes, esquemas o mapas mentales son ideales para estudiar oposiciones relacionadas con la estructura de la ley, los capítulos y su orden; al igual que competencias, jerarquías, requisitos, disposiciones y demás. Puedes integrar diferentes colores para cada uno. Los propios opositores ponen a prueba esta representación visual con asiduidad y reconocen que les funciona.

Aprender leyes autocompletando

Este es otro de los trucos más utilizados para aprender a cómo memorizar leyes. Después de haber leído y releído las leyes, prueba a transcribirlas solo de forma parcial lo que más recuerdes en ese momento. Eso te ayudará a realizar, posteriormente, una lectura activa que te ayude a completar mentalmente las frases con las palabras que faltan. Así, debes detectar qué palabras o partes te cuesta más aprender y no ponerlas cuando las copies.

Este ejercicio continuo y perseverante te ayudará a reforzar la memorización, te podrás autoevaluar y sobre todo te será muy útil para memorizar ciertas palabras de forma literal que, por alguna razón, no se te queda grabado en tu memoria a largo plazo.

Al final, conseguirás realizar repasos más fructíferos, concentrarte más, saber en qué nivel y capacidad de retención te encuentras y qué área debes reforzar.

La Grabación para Memorizar leyes oposiciones

La grabación de un vídeo o una nota de voz es ideal para consolidar los conceptos y ganar confianza de cara a nuestra prueba de oposiciones. Es muy sencillo: solo lee el texto y grábate mientras lees. Esto te facilitará a que puedas estar repasando en momentos en los que, de otra forma, no podrías hacerlo.

Es un ejercicio muy práctico que puedes realizar mientras lavas los platos, das un paseo o realizas cualquier tarea que te permita ponerte unos auriculares. Poco a poco te darás cuenta cómo la semilla de los conceptos de las leyes no tardarán en germinar y estaremos cada vez más familiarizados con datos específicos como series de números o fechas en la Constitución española, la ley orgánica o en cualquier decreto o reglamento que estemos estudiando.

Aprender leyes repasando: la curva del olvido en las oposiciones

Repasar es un arte cuando te toca hacerlo con el temario de oposición redactado por ti, según el tipo de técnica de estudio que hayas elegido y el tiempo de tu calendario. Así que, para hacer repasos útiles, debes tener en cuenta algunos consejos y conceptos como la curva del olvido.

¿Qué es la curva del olvido? Se trata de una teoría que formuló Hermann Ebinghaus y que describe la forma en que olvidamos los recuerdos y las leyes que hace uno o dos días estudiamos, debido por falta de atención, por el paso del tiempo, un bloqueo de una situación de estrés o la presencia de algún tipo de trastorno psicológico.

Solemos olvidar un porcentaje más o menos concreto de la materia cada ‘X’ tiempo. Según este autor, un día después de no haber estudiado y no haber repasado, podemos llegar a olvidar un 50% de lo que hemos estudiado. Dos días después, nuestro recuerdo se reducirá al 30%; y un mes después, solo quedará en nuestra cabeza un 3% de la materia.

 

Esto es solucionable realizando repasos periódicos. Lo ideal es realizar los máximos repasos posibles, pero si no tenemos tiempo, tal y como determinan preparadores y psicólogos, optaremos por hacerlo siguiendo de esta manera:

  1. Durante las 24 horas tras el primer aprendizaje.
  2. Dos repasos en los 15 días siguientes.
  3. Un repaso final un mes después.

Esto asegurará que la materia estudiada permanezca en nuestra memoria a largo plazo y la recuperación de la información se produzca con mayor rapidez. Si intentas estos trucos para memorizar leyes al pie de la letra, con mucha seguridad serás uno de los primeros en llegar a la meta de ver aprobado tu examen de oposición, en tiempo récord y con la alegría de ver realizada tu vocación profesional de servir a tu nación.

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El formulario de contacto que se llenó de palabras de agradecimiento

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Hay un formulario de contacto en la web de Tecnoszubia que, normalmente, sirve para pedir información.

«¿Preparan para todas las comunidades?»

«¿Cuánto cuesta la matrícula?»

«¿Dais clases para esta especialidad?»

¿Cómo funciona la modalidad online?

 

Hay un formulario de contacto en la web de Tecnoszubia que, desde hace unas semanas, se usa para agradecer.

«Gracias a esas voces amables, ágiles y eficaces de la secretaría»

«Me siento muy apoyada por la academia»

«Gracias por poner alas a nuestros sueños»

«Mis preparadores se merecen matrícula de honor»

De formulario de contacto a formulario de agradecimientos

Porque, a veces, nace la magia donde menos lo esperas. Y la sobriedad de un formulario de contacto situado en una sección de nuestra web para pedir información ha sido, esta vez, el lugar donde ha saltado la chispa.

No son reseñas, ni recomendaciones; son palabras de desahogo. Vienen por parte de alumnos que durante las últimas semanas han escrito a la academia por diferentes vías con el pretexto de informar sobre modificaciones en su matrícula, pero con el verdadero objetivo de agradecer. De contarnos que aunque las circunstancias han pospuesto sus sueños ellos siguen motivados. Y que Tecnoszubia, de una forma u otra, ha tenido influencia en esto.

Queremos dejártelos íntegros y darles visibilidad.

¡Gracias!


«Valoro mucho el trato cercano, la rapidez de respuesta, la reorganización de la actividad de presencial a online»

 

Soy alumna de la academia, os felicito por el trabajo realizado en un momento tan difícil y lleno de incertidumbre por haber ofrecido seguridad, algo tan importante para las personas que opositamos, además de atención constante y acompañamiento. Hago extensiva esta felicitación tanto a la dirección, profesorado y personal de atención telefónica y organización… Valoro mucho el trato cercano, la rapidez de respuesta, la reorganización de la actividad de presencial a online que ha resultado muy eficaz.

 

Gracias por vuestro esfuerzo, por hacer que parezca fácil lo que ha tenido que ser muy complicado y dar normalidad y continuidad a nuestra preparación.

Muchas gracias y ¡enhorabuena!

 

 

«GRACIAS a ese gran equipo que hace posible que algunas personas podamos poner alas a nuestros sueños»

 

Buenas tardes, les escribo para comunicarles que para el próximo mes de junio de 2020 causo baja en la academia.

Quisiera, además. comunicarles que estoy satisfecha y agradecida por los servicios prestados pero dadas mis circunstancias personales y laborales no voy a poder conectarme a todas las clases durante el mes de junio, ni voy a poder sacarle provecho al servicio de correcciones con los profesores.

Mi intención es volver a matricularme cuando se vuelvan a convocar oposiciones.

Me gustaría agradecerles la atención recibida. GRACIAS a esas voces amables, ágiles y eficaces al otro lado del teléfono de la secretaría; GRACIAS al profesorado, especialmente a Antonio Martos, por su seguimiento de la Programación, pero gracias a los tres porque cada uno con su particular personalidad y sabiduría han demostrado ser grandes profesionales, preparadores profundamente humanos que tras las frías pantallas de la modalidad on line han sabido fortalecer, animar, inspirar y promover el estudio a fondo, más allá de cualquier circunstancia en el mundo.

GRACIAS a la dirección de la academia por liderar un equipo tan profesional, auténtico y humano, que saben hacer de su conocimiento y experiencia un precioso servicio a los demás. GRACIAS a ese GRAN EQUIPO que hace posible que algunas personas podamos poner alas a nuestros sueños.

 

 

«Me siento muy apoyada por mis profesores y por la academia»

 

¡Hola!

 

Estamos viviendo todos unos momentos muy raros con el coronavirus. Además, con todas las consecuencias de ello en las oposiciones y demás ámbitos. Así que…simplemente, gracias por estar…y muy agradecida a la institución. Porque yo, como opositora, sin darme cuenta, he visto que necesito creer en una institución…y, la verdad, es que me siento muy apoyada por mis profesores y por la academia. Muchas gracias y un abrazo gigante.

 

Un día menos.

«Todos se merecen matrícula de honor»

Buenos días,

 

Les informo de que acabo de realizar el ingreso correspondiente al mes de mayo.

 

De igual modo, aprovecho la ocasión para solicitar mi baja para no continuar en el mes de junio. Tengo intención de volver a matricularme para el curso que viene, y de momento, tengo trabajo de sobra como para cubrir este último mes.

 

Aprovecho la ocasión para expresar mi gran satisfacción con los servicios prestados por la academia, que incluyen tanto la profesionalidad de mis preparadores (Rafael Torres, Jose Antonio Martín, y David Porcel) como la eficacia y atención de los servicios de secretaría, gerencia e informática. Todos se merecen matrícula de honor. Asimismo, quiero destacar lo muy gratificante que está siendo el servicio de clases online. El hecho de que las clases están permaneciendo grabadas en la plataforma me ha permitido flexibilizar mucho más mi restringido horario. Creo que ha sido todo un acierto por parte de la academia, y muy de valorar por los clientes que en tiempos de adversidad han mejorado aún más sus prestaciones. Les doy mi más sincera enhorabuena.
Un cordial saludo.
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Diario de una opositora en cuarentena (Epílogo) | «Esto nunca fue una derrota: es una prórroga»

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Cuarenta y nueve días de confinamiento, cinco páginas de diario, una clase online por semana, decenas de conversaciones con su padre. Una relación que se estrecha, un grupo de amigas que nació en la academia y ahora es una piña; un hermano que vive estos días como si fueran vacaciones, otro que sufre en su piel la falta de organización de sus profesores de la Universidad. Aplausos en el balcón, series y horas muertas mirando el móvil. Sueños tan duros, tan firmes, que resisten una pandemia.  Alba López de la Vieja pone fin con este epílogo a un diario lleno de vida; de historias y vocación. 

 


«¿Os he contado alguna vez que tengo un hermano con síndrome de Down? Hoy, 2 de mayo, se puede salir, por fin, a hacer ejercicio, a pasear. Pero no os puedo engañar: él ya se ha escapado más de una vez a ver a mi tía, que vive aquí al lado, en mi pueblo, Argamasilla de Alba.

Si pienso en el confinamiento no puedo evitar pensar en él. Cuando yo tenía 18 años y me fui fuera a estudiar, él tenía 8. Entre los estudios y el trabajo he pasado mucho tiempo, a lo largo de mi vida, separada de mi hermano. ¿Quién me iba a decir a mí que el confinamiento iba a hacer que recuperara la relación? Hacía tiempo que no pasaba tantos días con él.

Lo mismo puedo decir de mi padre. Como nunca, hasta este año, me había planteado opositar en serio, nunca había tenido la oportunidad de hablar con él en profundidad de mi vocación. Ahora que tenemos tiempo y estamos juntos me ha enseñado adaptaciones curriculares, actas de claustros.

Si mi hermano me ha ayudado a reconectar emocionalmente con mi familia, mi padre ha hecho posible que me aproxime un poco más a mi profesión, a la docencia.

 

Ya vemos el horizonte

Hoy, el confinamiento es menos confinamiento; ahora se puede salir a pasear, decía. En mi pueblo no nos ha pillado por los pelos eso de los 5.000 habitantes, así que tenemos que cumplir las franjas horarias propuestas por el Gobierno. En cualquier caso, esta tarde voy a dar una vuelta -aunque sea a la manzana- con mi madre. Reconozco que esto me quita el agobio un poco.

Durante estos días han pasado muchas cosas: por ejemplo, he llegado a la conclusión de que el año que viene repito la preparación en Tecnoszubia. El miércoles hice un simulacro de examen, en la clase online de la semana; nos cayó el tema 52, uno de los que mejor me sé. Mis objetivos siguen ahí y no los voy a abandonar. No estoy haciendo jornadas maratonianas, vale, pero sigo avanzando. 

Con la posibilidad de pasear y hacer ejercicio se ha abierto un nuevo proceso: el de la desescalada. También tenemos novedades sobre la vuelta al cole de los chicos: volverán en septiembre, exceptuando algunos casos especiales. Hay incongruencias en todo esto, pero supongo que si lo han hecho así por algo será.

Lo que entiendo todavía menos es la situación en las universidades. Durante estos días he visto el poco compromiso que hay en algunas: mi hermano, que está en medio de una carrera, tiene 4 maestros y cada uno lo va a evaluar de una forma.

Lo que aprendo de mi padre

Y si hablo de educación, claro, hablo de mi padre. Cuánto aprendo de él cada día; es un ejemplo.

Es docente por vocación. Se sabe el nombre de los 300 alumnos de su colegio; esa empatía que tiene hacia las familias…¡los trata como si fueran sus hijos!

Si se encuentra a alguno por la calle se lo come a besos. Su humanidad como docente lo hace especial. Y qué bien se ha adaptado a la educación a distancia: en el tema tecnológico se ha puesto las pilas.

Ellas

¿Recuerdas aquel grupo con mis compañeras de Tecnoszubia en el que pusimos de foto principal las plazas de Orientación Educativa? Os presento a Rocío, Carmen y Olga. Las videoconferencias con ellas me siguen dando la vida. Las conocí en la academia y en poco tiempo se han convertido en personas muy importantes para mí.

 

 

A Olga le tengo que agradecer su paciencia.

A Rocío su sinceridad.

Y a Carmen su experiencia.

¡Gracias!

Sólo 100 metros más de carrera

No me caracterizo por ser una Paulo Coelho de la vida, mi positivismo nunca fue excesivo, pero voy a cerrar este diario con un mensaje claro: la cuarentena me ha servido para fortalecer mi sueño de conseguir una plaza de profesora. ¡No es un eslogan! He aprendido a convivir con la incertidumbre.

Es normal que tengas momentos de bajón, pero si lo piensas, el sueño sólo se ha pospuesto 12 meses más.

No es una derrota, es una prórroga. Una carrera larga que ahora dura 100 metros más.

¡Ánimo a todos!

Alba López de la Vieja

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Diario de una opositora en cuarentena (Parte 3) | Conversaciones con mi padre

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Ya es oficial: las oposiciones a las que se iba a presentar Alba, las de Secundaria en Andalucía, se aplazan a 2021 por la pandemia del Coronavirus. Pero esto sigue sin ser obstáculo para una aspirante que se muestra motivada y comienza a ver la situación «como una oportunidad». Esta semana, además, ha tenido ocasión de mantener una conversación con su padre, que comparte con nosotros.

¿Y en clase? En clase Alba pudo ver a una de sus compañeras exponiendo por videoconferencia: «Y ahora todos queremos una pizarra para ensayar las exposiciones como ella», nos cuenta, entre risas.

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Diario de una opositora en cuarentena (II) | «Pese a todo, quiero seguir preparándome»

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Una semana después, Alba López de la Vieja escribe la segunda página de un diario que por momentos se complica. Tras la reunión de los sindicatos con Educación y el anuncio del previsible aplazamiento de las oposiciones de Secundaria en Andalucía, la alumna de Tecnoszubia Oposiciones reconoce que llegó a sentir «que el futuro se le caía encima». Con todo, ha decidido seguir con su preparación: ya sea por ese «Hacienda hecha no corre prisa» que continúa diciéndole su padre o por el «Gente parada, malos pensamientos» que durante la última semana le ha repetido su madre. En cualquier caso, Alba no se rinde. 

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Diario de una opositora en cuarentena (Parte 1) | Los primeros días confinada…en casa de mis padres

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Alba López es alumna de Tecnoszubia Oposiciones; se prepara para la especialidad de Orientación Educativa. Tras decretarse el estado de alerta, se encuentra confinada en casa de sus padres, a los que fue a visitar el viernes 13 de marzo. El siguiente relato -primera parte de una serie de textos- narra sus primeros días como opositora en medio de una cuarentena que no le permite volver a su residencia habitual, ni llevar a cabo su formación presencialmente. 

 


«Ayer, 20 de marzo, fue mi cumpleaños
. Cumplía 31. El primero de mi vida así, encerrada; a base de videoconferencias y felicitaciones por redes sociales. A ratos triste, a ratos feliz. Hace una semana, con esto de contener la pandemia del coronavirus, el Gobierno decretaba el estado de alarma. Había venido a ver a mi familia a Castilla-La Mancha un día antes: mi padre es profesor y se ofreció a ayudarme con la exposición de la programación. Ahora estoy aquí confinada.

Escribo este diario porque soy consciente de que estamos viviendo días críticos, pero también históricos. Le doy forma a estas líneas para ayudar a los opositores que como yo, viven días de incertidumbre.

Reconozco que he sido de las que no le dio importancia al tema del coronavirus en un primer momento. Cuando, días antes de que la Junta recomendara el cierre de colegios y centros educativos y Tecnoszubia Oposiciones se desmarcaba recomendando que no fuéramos a clase y siguiéramos la preparación online, yo opté por ir a la academia. Mis clases presenciales son uno de los mejores momentos de la semana y me resistía a perderlos. Tengo un grupito con 4 compañeras que nos complementamos perfectamente; no sólo es que, por sus características, prefiera la preparación presencial, sino que estar con ellas los miércoles me daba la vida; energía para seguir una semana más. 

Después de aquel miércoles, todo pasó muy rápido: ya lo decía al principio, me vine a ver a mi familia, a que mi padre me ayudara con la exposición, y aquí me quedé sin poder salir. Mi residencia habitual está en Granada, donde vivo con mi novio. Ahora estamos separados.

Imagínate: tras años sin vivir aquí, me veía abocada a volver a acostumbrarme a estar con ellos por un tiempo. Los primeros días han sido un poco caóticos, aunque todos estamos poniendo un poco de nuestra parte. Lo cual no quita que tenga que aguantar, en cierta medida, a mi hermano con la música, a mi madre con la aspiradora…circunstancias normales pero a las que, insisto, yo ya no estaba acostumbrada. Ni yo a ellos, ni ellos a mí. 

No es el único problema que estoy teniendo. Como la visita a casa de mis padres tenía la etiqueta de exprés, no me traje ni el portátil, ni parte de mis apuntes. Así que aquí estoy tirando con los apuntes que aquí tenía, con los que la academia pone a mi disposición en Aulatecnos, su plataforma online,…y con el portatil de mi padre. Y su ordenador no es lo único que le he ‘robado’: también la silla. Soy una chica alta, mido 1,75, y tengo que cuidar mi espalda.

Mi rutina

Como recomiendan los psicólogos, para la cuarentena estoy intentando seguir mi rutina con total normalidad. Solo me permito levantarme un poco más tarde de lo habitual, a eso de las 8:30 -antes lo hacía a las 8:00-.

Intento , a las 9:00, estar ya estudiando. Dependiendo del día, a las 12 o 12 y media hago 15 minutos de descanso y me como alguna fruta -¡me empieza a dar hambre!

Luego, dependiendo del día, entre las 14 y las 14:30 empiezo a comer. Me echo un poco de siesta -15 o 20 minutos, no más- y a las 16 me pongo otra vez. Y ya por la tarde depende: hay veces que tengo fuerza y estudio hasta las 19:00 y otras que a las 18.00 hago un descansillo y aguanto hasta las 20:00. Pero a partir de esa hora, mi cerebro desconecta: aunque me ponga a hacer  programación, que es un poco más light, no hilo una palabra con otra; lo que yo hago a partir de las 20:00 al día siguiente lo tengo que rehacer. Así que empiezo a descansar: me salgo a la terraza, veo alguna serie… –ahora estoy enganchada, por cierto, a Merlí, que me la recomendaron los padres de mi novio-.

Con todo ya más o menos organizado en mi rutina diaria, este miércoles participé en la primera clase online. De la clase me quedo con varias cosas: aunque el funcionamiento de la retransmisión y las posibilidades para interactuar son suficientes, sigo prefiriendo lo presencial. Lo reconozco. Vuelvo a pensar en mis compañeras, con las que sigo hablando por Whatsapp, y en que no me gusta lo impersonal; soy más de levantar la mano en clase, de que el profesor me vea la cara, de que yo se la vea a él. ¿Cambiaré de opinión durante las próximas semanas?

Volviendo a la clase en sí: Gómez, uno de mis preparadores -que como dice Centeno está metido en las ‘altas esferas’-, dedicó parte de la sesión a tranquilizarnos. Aunque todavía no había información concreta –hoy ha saltado la noticia de que el ministerio le ha dicho a los sindicatos que las oposiciones continúan en pie-, él cree firmemente que debemos seguir para adelante. Y así nos lo decía una y otra vez: «El que se baje del tren ahora, lo pierde». 

Anécdotas de la cuarentena: «Hacienda hecha no corre prisa»

Por lo demás, la verdad es que lo llevo bien. Quitando un par de detalles: un dolor de cervicales por estar todo el día sentada y que no paro de soñar. El otro día se lo contaba a mi novio: todo el día estudiando y toda la noche soñando. Son sueños raros, un poco violentos. ¿Será por el estrés de la situación? ¿Tengo demasiada activación cerebral? ¿A la gente también le pasará? ¿Cómo lo llevarán ellos?

Hay momentos en los que soy capaz de evadirme de todo. Mi padre, cada mañana, me recuerda uno mis refranes preferidos; uno con el que he crecido y madurado: «Hacienda hecha no corre prisa». Esto quiere decir que lo importante es avanzar, aunque las circunstancias no me permitan ser lo productiva que me gustaría. Es una de las ventajas de que la cuarentena me haya pillado aquí: tener su apoyo constante. Porque él, que está siendo algo así como mi coach, cree que las oposiciones las saco sí o sí. Yo igual: no me esperaba lo que está pasando, pero ni tengo miedo ni me voy a bajar del tren».

 

21 de marzo de 2020

 

 

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Historias

La penúltima oportunidad: opositar con más de 40

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Sin superpoderes, ni un mundo que salvar, pero con una familia y un pasado que, pese a todo, no condiciona la noble ambición del que busca un trabajo digno. Sin superpoderes, ni un mundo que salvar, pero venciendo, día a día, las dificultades propias de opositar tras décadas sin abrir un libro.

En Tecnoszubia Oposiciones contamos con numerosos alumnos que pasan los 40. Comenzando marzo, un mes clave para el proceso que estás viviendo, queremos rescatar sus historias con la esperanza de que encuentres en ellas el fogonazo de inspiración que necesitas.

La penúltima oportunidad para Miguel Ángel

Con 46 años, el discurso de Miguel Ángel testifica un pasado de trabajo duro, de haberse debatido entre la comodidad y las ganas de crecer. Encoge los hombros al contar que, cuando comenzó las oposiciones, no tenía tiempo de servicio ni méritos. «He estado durante 19 años trabajando en un banco; entré con 23 y salí con 42. Tampoco méritos: solo los cursos que se hacen para profesor, los de los dos puntos que tiene todo el mundo», reconoce.

Nos lo contaba en septiembre de 2018, poco después de conocer que su futuro estaba, finalmente, en las aulas. En las de Huelma, Jaén, concretamente. Tras presentarse por la especialidad de Administración de Empresas por primera vez, sacó plaza «a una hora de carretera» de su casa.

Un cambio radical en el día a día de Miguel que vino tras un año duro, en el que tuvo que batallar consigo mismo. «Nos dieron nociones para reducir la ansiedad y el nerviosismo. Teníamos las clases los sábados y teníamos 15 minutos que llamábamos «de motivación». El preparador se anteponía a esos problemas psicológicos que íbamos a tener asociados al proceso; su experiencia fue clave para animarnos a seguir en la batalla de las oposiciones». Así, cuando llegó, Javier, su preparador, no paraba de insistirle en que saliera a exponer; hizo hincapié en sus puntos débiles hasta que los convirtió en sus fortalezas.

Capitana Arancha

Hablábamos con Arancha hace un año, en un momento en el que, aprovechando el Día de la Mujer, quisimos mirar hacia las madres que opositan. No hay nadie mejor que ellas para ejemplificar lo que significa opositar con más de 40, así que te invitamos a que vuelvas a leer sus relatos.  Podríamos haber incluido en este texto a cualquiera de las cinco; cualquiera de ellas se merece que la traten como a una suerte de Capitana Marvel con superpoderes más prácticos y mundanos: tesón, sacrificio y humildad.

Porque hay que ser humildes para, cuando todo se derrumba, querer empezar de cero; cuando llegó la crisis, a Arancha, de 40 años, la despidieron. Tenía dos hijas -una de 12 y otra de 8-. No lo dudó: quiso mantener viva la llama de su vocación. Así, hace cuatro años, comenzó a opositar.

Pero, ¿Cómo cuadra su vida familiar con la exigencia propia de las oposiciones? La aspirante nos contaba hace un año que, tras comenzar a dedicarse a su preparación al 100% -anteriormente la compaginó con interinidades en otras ciudades-, empezó, con el objetivo de favorecer el estudio, a conformar en torno a ella una estructura adecuada al momento. Como capitana de la familia, Arancha llevó a rajatabla eso que ella definía como «Organización familiar». «Por las tardes nos organizamos, para estar con mis hijas, entre abuelos, su padre cuando no trabaja …y algunas tardes que me tocan a mí, claro».

Una buena organización familiar que, pese a todo, no le quitaba el sentimiento de culpa propio de no poder dedicarle a sus hijas el tiempo que le gustaría. «No es que de vez en cuando me asalte una lucha interna sino que es algo que está siempre en mi cabeza. Si me voy a la biblioteca 7 horas al día, no puedo atender lo que debería a mis hijas; al final he tenido que aprender a delegar».

«Lo más importante» para José Manuel

«Sacar una plaza a mi edad es muy importante. Me encanta dar clase. Sé cómo funciona y sé lo difícil que es que todo salga tan bien en todos los sentidos». Y, pese a la dificultad que entrañaba el proceso y la competencia que había en la especialidad de Física y Química, sacó casi un 7; lo consiguió tras suspender dos años atrás «por poco».

La plaza, para José Manuel Fernández, era lo más importante. «La oportunidad de darle a mi vida un cambio radical» -afirmaba- «tras pasar por diversas etapas»; diferentes proyectos «como la administración de un centro de formación», que no llegaron a buen puerto. Le costó creerse, no obstante, que una plaza podría ser suya en algún momento. «Nuestro preparador nos dijo que ‘afináramos’ los pueblos; que los pusiéramos en la convocatoria, que podíamos aprobar con plaza; eso me hizo reflexionar durante el verano». Y así fue: José Manuel, a sus 47 años, aprovechó su penúltima oportunidad.

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