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Aprende a memorizar leyes: 5 (+1) trucos que te ayudarán en tus oposiciones

Si hay una parte común a casi todas las especialidades que causa cierto pánico en los aspirantes, esa es la relativa a la legislación. Su densidad y extensión, unido a los pocos conocimientos previos sobre la materia que suele tener el opositor, hacen de memorizar leyes uno de los picos más altos de la montaña a la que te enfrentas.  Con esta lista, apoyándonos en piezas de expertos sobre legislación, constitución, mnemotécnica y oposiciones, queremos ayudarte a que pongas en marcha ciertas rutinas de estudio que facilitarán todo este proceso.

Entender la ley; releer la ley

Es básico: los preparadores están de acuerdo en la necesidad de leer y releer hasta entender el objeto de la ley. Para ello, tendremos que leerla tranquilamente, usar el diccionario, dividirla en partes o resaltar las ideas importantes. No dudes en preguntar a tu preparador sobre el sentido de esta si se te resiste. Porque no importa cuánto tiempo nos lleve; hay que evitar a toda costa meternos decretos en la cabeza a la fuerza. Memorizar por repetición puede funcionar en otras ocasiones, pero en el caso de las leyes no es la mejor idea si lo que queremos es tener un conocimiento sólido que poder aplicar en supuestos prácticos y otros contextos.

Asociaciones mentales para memorizar leyes

Las asociaciones mentales son muy útiles para memorizar la fecha inicial o el número o posición de la ley que tengamos entre manos. Esto es, asociar al contenido a estudiar imágenes, escenas o textos que tengamos arraigados en nuestra vida. Desde el blog especializado Escuela de la Memoria recomiendan que estas asociaciones tengan cuatro características fundamentales:

  • Debe ser absurda, ya que captará nuestra atención.

  • Tener un contenido emocional, pues todo lo que despierte en nosotros algún tipo de emoción se memoriza mejor.

  • Debe ser dinámica, de manera que podamos incluir acciones y movimiento.

  • Y detallada, para que su elaboración sea más profunda y su memorización sea mayor.

Sé imaginativo: asocia la posición, contenido y número del artículo con imágenes mentales ingeniosas. ¿Coincide el número del artículo con la fecha de nacimiento de algún miembro de tu familia? ¿El objeto de la ley nos recuerda a alguna situación que hayamos vivido profesionalmente? Convertir la densidad de un decreto en una historia mental es súper efectivo; al principio te costará crear historias que funcionen, pero con un poco de práctica dominarás el método y se convertirá en uno de tus trucos de cabecera.

Esquemas: la importancia de la representación visual

Para algunas personas con memoria fotográfica la elaboración de esquemas visuales, con diferentes colores, resulta fundamental para canalizar correctamente la información y quedarse adecuadamente con ella.

Los resúmenes, esquemas o mapas mentales son ideales para memorizar la estructura de la ley, los capítulos y su orden; competencias, jerarquías, requisitos, disposiciones… usar diferentes colores para cada uno es una de esas técnicas que se asocian a las mil maravillas con la legislación. Los propios opositores la ponen a prueba con asiduidad y, según reconocen, les funciona.

Haz tus propios ejercicios de autocompletar

Otro de los trucos más utilizados; a la hora de copiar las leyes, tras haberlas leído durante un tiempo, prueba a transcribirlas solo de forma parcial. Esto nos ayudará a realizar, posteriormente,  una lectura activa que nos ayude a completar mentalmente las frases con las palabras que faltan. Así, debes detectar qué palabras o partes te cuesta más aprender y no ponerlas cuando las copies. Reforzarás la memorización, te autoevaluarás . Consideramos este ejercicio especialmente útil para memorizar ciertas palabras de forma literal que, por alguna razón, no se nos quedan.

Al final, conseguiremos realizar repasos más fructíferos, concentrarnos más, saber en qué punto estamos y qué parte llevamos peor.

Grábate: la mejor forma de repasar en cualquier momento

Ideal para consolidar los conceptos y ganar confianza de cara a nuestra prueba de oposiciones. Lee el texto y grábate mientras lees. Esto posibilita que puedas estar repasando en momentos en los que, de otra forma,  no podrías hacerlo. Lavando los platos, paseando o realizando cualquier tarea que te permita ponerte unos auriculares. La semilla de los conceptos de las leyes no tardará en germinar y estaremos cada vez más familiarizados con datos específicos como números o fechas.

Bonus. Aprender a repasar: la curva del olvido en las oposiciones

Repasar es un arte. Así que para hacer repasos útiles, hay que tener en cuenta algunos consejos y conceptos como la curva del olvido.

¿Que qué es la curva del olvido? Muy sencillo: solemos olvidar un porcentaje más o menos concreto de la materia cada ‘X’ tiempo. Según diversos autores que han profundizado en la capacidad memorística, un día después de no haber estudiado y no haber repasado, podemos llegar a olvidar un 50% de lo que hemos estudiado. Dos días después, nuestro recuerdo se reducirá al 30%. Y un mes después, sólo quedará en nuestra cabeza un 3% de  la materia.

Esto es solucionable realizando repasos periódicos. De esta forma, lo ideal es realizar los máximos repasos posibles; pero si no tenemos tiempo, tal y como determinan preparadores y psicólogos, optaremos por hacerlo durante las 24 horas tras el primer aprendizaje, dos repasos en los 15 días siguientes y un repaso final un mes después. Esto asegurará que la materia permanezca en nuestra memoria.

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