Entrevistas

Las historias tras ‘Invencibles’ (XVI) | Mª José Ruano: «Menos mal que no lo dejé; al final llega, aunque creamos que no»

Publicada en

No se le quitaba la sonrisa de la cara a una aspirante que consiguió su plaza, por fin, en las oposiciones de Secundaria de 2021. Era la quinta convocatoria a la que MªJosé Ruano se presentaba por la especialidad de Lengua y Literatura: «Cuando vi la nota del oral comencé a llorar; no me lo creía. Hasta que no me vea en la lista no me lo creo, me decía. Hasta que me vi».

«Menos mal que no lo dejé»

No fue fácil para M.José Ruano enfrentarse a su quinta convocatoria durante la peor fase de la pandemia. «Opositar en plena pandemia es añadir la incertidumbre, los nervios, el miedo que te dan las oposiciones con algo que estaba pasando y te podía tocar a ti o a alguien de tu familia». Una situación que pudo sobrellevar gracias a su coraje, pero también a sus dos preparadores.  «Recuerdo a Manuel con sus palabras de aliento, semana tras semana; te podía decir lo mal que lo hacías con unas palabras tan buenas que te sentías reforzada. Y Roberto, por su parte, es una persona que su frase era «Todo lo que sucede conviene». Un lema que mantuvo desde el principio. Nos decía que siempre se podía un poquito más. Te convencían a seguir».

¿Qué le diría Ruano a la aspirante que llegó a quedarse a las puertas de la plaza hasta cuatro veces? «A la que empezó hace tanto tiempo le diría por fin; y, ¿has visto como al final podías? ¡Menos mal que no lo dejaste! Al final si llega, aunque creamos que no. Mereció la pena apuntarme a Tecnoszubia».

¡Comparte con otros opositores y sigue nuestras redes sociales!
Entrevistas

Las historias tras ‘Invencibles’ (XV) | Olga Ibarra: «Durante el proceso, es importante salir de casa y socializar»

Publicada en

Con plaza en Hostelería y Turismo, Olga Ibarra cumplía un sueño: «Decidí opositar porque yo hice la carrera de Turismo no tenía muy claro a lo que me quería dedicar; salí y me puse a trabajar en Hoteles, que es un trabajo bonito pero en el que no me veía toda la vida. Luego, vi que existía la rama de Hostelería para la FP, así que hice el máster de docencia y me enfoqué en conseguir la plaza». En julio de 2021, con la plaza obtenida, se acordaba de los grandes escollos que había tenido que superar para conseguirla: «Un momento especialmente duro fue cuando me enteré de que este año no sacaban plazas de Hostelería en Andalucía. Vi que me tenía que ir a otro comunidad. Fue un shock. Luego, hubo otros golpes, la pandemia…pero el primero no me lo esperaba»

La importancia de acudir a la academia

Cuando le preguntamos a Olga por la academia, nos recuerda la importancia que tiene en el proceso. «Yo quería ir a una academia: no es solo el trato, muy bueno desde recepción hasta limpieza, sino también salir de tu casa, que es superimportante y socializar. Te da un orden y te da seguridad. Ha merecido la pena. Te dan leyes e información específica de la comunidad en la que te vas a presentar; facilidades».

¡Comparte con otros opositores y sigue nuestras redes sociales!
Entrevistas

Las historias tras ‘Invencibles’ (XI) | M.Ángeles Alguacil: «Decidí opositar porque hice Administración de Empresas y no había trabajado nunca de lo que había estudiado»

Publicada en

A la tercera fue la vencida para María Ángeles Alguacil, opositora a la especialidad de Economía. «Decidí opositar porque hice Administración de Empresas y no había trabajado nunca de lo que había estudiado. Vi que la docencia era una opción». Tras dos convocatorias en las que aprobó sin plaza, fue en la tercera cuando finalmente lo logró. «Me he perdido muchas salidas y viajes, decidí dedicarme a estudiar; aunque con el paso del tiempo perdí motivación, pero a día de hoy me alegro por el esfuerzo porque tiene su recompensa».

La plaza desde casa

Lo ha conseguido desde casa. María Ángeles Alguacil se ha preparado las oposiciones de Economía online con Tecnoszubia. «La verdad que las clases online han sido muy cómodas, a mí también me gusta venir a clase, pero el poder ver la pizarra en tu ordenador ha sido lo mejor».

Con todo, y pese a las facilidades tecnológicas del centro, el mérito es suyo: «Ahora soy una persona más constante y consciente de que con trabajo duro todo se puede conseguir.  A los que están estudiando un montón, pero no han obtenido plaza les diría que no se desanimen que con el tiempo su plaza llega. A mis preparadores les diría que muchas gracias por el apoyo, por estar siempre dispuestos a ayudarte».

¡Comparte con otros opositores y sigue nuestras redes sociales!
Entrevistas

Las historias tras ‘Invencibles’ (III) | Mara Artacho: «¡Se han equivocado, cómo voy a ser yo, cómo voy a tener una plaza para toda mi vida!»

Publicada en

Todavía incrédula, Mara Artacho, exopositora de Tecnoszubia y nueva funcionara con plaza en la especialidad de Administración de Empresas (ADE), recuerda su año en la academia; a Javier, su preparador; los momentos duros con su familia; el momento en el que decidió «tirarse a la piscina y dejarlo todo». Y, sobre todo, «el trato humano de una academia sin la que no hubiera podido seguir adelante«.

«Un día, estaba con mi prima en un bar y le dije que me tiraba a la piscina, que iba a dejarlo todo»

Mara evoca, durante la entrevista, una situación que vivió hace un año. Fue, según cuenta ella, cuando empezó todo. «Un día, estaba con mi prima en un bar y le dije que me tiraba a la piscina, que iba a dejarlo todo. Que empezaba las oposiciones». Tras la plaza, claro, todo se ve más fácil: «Ahora ella me dice que le dan ganas de sacarse las oposiciones».

Pero al proceso de opositar se le pueden poner muchos apelativos y ninguno está relacionado con la comodidad o la sencillez. Mara lo sabe: «He pasado momentos muy complicados. Este año no he podido dedicarle tiempo a mi familia y amigos. En febrero, mi padre cogió el virus. Yo, desde Granada, no podía hacer nada. Fue una bomba. En mitad de todo, algo muy duro. No me podía apoyar en mis padres. Fueron momentos que me hicieron mella. Es un sacrificio».

«No sé cómo lo hace, pero mi preparador sabía cómo estaba a través de la pantalla»

El final -feliz- de su historia no se puede entender, según nos cuenta, sin la academia. Sin un «trato humano espectacular» en el que entra, claro, el papel de su preparador.

La modalidad online por la que optó Mara en un primer momento no ha sido obstáculo para que su preparador pudiera empatizar con ella. Para que, durante las clases en streaming, este fuera capaz de detectar cuando ella estaba de bajón, desmotivada. «Con mi preparador compartí momentos complicados. Cuando yo le decía que estaba muy agobiada, él me decía que a junio llegaba con condiciones de sacarme una plaza. Yo pensaba, «este tío está loco». No se me olvida: un contraste, el de decir yo que no podía y él que sí, que me ha ayudado. Incluso se daba cuenta cuando en las clases online intervenía menos o hablaba más cortante y me notaba ausente. Me preguntaba que si iba todo bien o me escribía por la plataforma. ¡No sé cómo lo hacía a través de una pantalla!».

En definitiva, justo lo que ella necesitaba: «Es muy empático; yo soy muy ‘dramas’ y necesitaba a alguien que no hiciera caso excesivo al drama y me dijera la parte buena. Si no fuera por ese trato cercano con mi preparador, me hubiese echado para atrás antes».

«Esto es para lo que tú vales»

Pero no, no se echó para atrás. Por eso, si pudiera viajar al pasado, Mara se reafirmaría: «A mi yo de hace un año le diría “No te pares. Esto es lo tuyo y es lo que quieres; para lo que tú vales. Sigue nadando”. 

Y nadó, contra viento y marea, y ha conseguido la plaza, aunque todavía no se lo crea: «Cuando me enteré, fue una sensación muy rara: ¡se han equivocado, cómo voy a ser yo, cómo voy a tener una plaza para toda mi vida. Pero estoy supercontenta, respirando, volviendo a disfrutar de familia y amigos».

 

 

 

¡Comparte con otros opositores y sigue nuestras redes sociales!
Entrevistas

Hablamos con la preparadora de oposiciones de Administrativo y Aux. Administrativo del Estado: «Si te apuntas ahora, en julio puedes estar listo»

Publicada en

Tecnoszubia estrena nueva especialidad: Oposiciones de Administrativo y Auxiliar Administrativo del Estado. Como ya es tradición, la que será la preparadora de la nueva especialidad, Nieves Ruiz, nos ha contado todos los detalles; sobre ella como preparadora y sobre una especialidad que, estamos seguros, os va a interesar a muchos. Antes de seguir, apunta: la clase informativa será el próximo jueves a las 17:00 y la preparación comienza el sábado de 09:00h a 13:30h.

Una oposición para casi todo el mundo

Así es: una de las ventajas de las oposiciones de Administrativo y Auxiliar Administrativo del Estado es que los requisitos son básicos. Para Auxiliar bastará con tener la ESO y para Administrativo deberemos tener Bachiller. Y algo más importante, si cabe: son unas oposiciones en las que para sacar plaza no van a mirar nuestro trabajo previo. Son libres. Sólo importa nuestra nota de examen, no hay competencia con interinos y los ratios opositor-plaza son menores que en otras especialidades. 

Además, hay bolsa. Es decir, si nos presentamos ingresamos en una bolsa de empleo a nivel provincial, con la posibilidad de que nos llamen para trabajar como interinos.  

¿Qué hay sobre el temario de Administrativo y Auxiliar Administrativo del Estado?

Nos cuenta Nieves que el temario, en el que predominan los contenidos de tipo legislativo, es un punto más sencillo que otras de la misma categoría. El tronco de estas oposiciones consiste en dominar la Constitución, la Ley de Procedimiento Administrativo y alguna pincelada de presupuestario.

En cuanto al examen, puedes ver todos los detalles en el apartado ‘Ejercicios de la Oposición’, dentro de nuestra web, desde el siguiente enlace.

Salida laboral de las oposiciones de Administrativo y Aux. Administrativo del Estado

Debemos tener en cuenta que es posible que nos llamen de otra provincia. «Puedes estar en un SEPE, que se gana muy bien, puedes terminar de Administrativo en una comisaría, haciendo Incapacidades laborales en la Seguridad Social, haciendo rentas en Hacienda…al ser Administrativo a nivel nacional las posibilidades son amplias», nos cuenta Ruiz. Y un detalle: cuando cumplamos dos años tendremos la posibilidad de ascender. «Una vez que cumples dos años, puedes participar en concurso de traslados a nivel nacional y puedes hacer promoción interna y tener acceso a todos los cuerpos de A2 del estado, con la posibilidad de ascender y cobrar más dinero o hacer otro tipo de tareas».

¿Cuánto tiempo es necesario para prepararse las oposiciones de Administrativo del Estado?

Si bien lo ideal es 1 año o 2 para ir con garantías, nuestra preparadora avisa: «Si le dedicas a tiempo completo y te dedicas en cuerpo y alma, según tus capacidades, puedes estar preparado para julio».

Nieves Ruíz, una preparadora que comprende el proceso

Cuando le sugerimos a Nieves (Licenciada en Derecho con experiencia docente), que se describa como preparadora, recuerda inmediatamente su etapa como aspirante: «Me presenté a Administrativo del Estado y me quedé a las puertas; me iba a dar un ataque, y al segundo año sacaron por libre las de Administrativo en Sevilla y me volví a presentar. Aprobé.».

Nos cuenta esto porque su metodología bebe de aquellos años de preparación; «Yo era una aspirante a la que le encantaba lo que estudiaba; de esas que dejaba los apuntes, que colaboraba siempre que podía. Supe compaginar la preparación con mi papel de madre, todo mientras trabajaba. Sé a lo que se enfrentan los opositores y cómo ayudarlos en el proceso; si yo he podido sacar la plaza, puede todo el mundo«.

 

 

¡Comparte con otros opositores y sigue nuestras redes sociales!
Entrevistas

El comienzo del curso según Paula, María Rosario y María: motivación y seguridad tras un año difícil

Publicada en

Mirar al futuro, pese a todo, con ilusión. Mantenerse motivadas, gracias a un equipo que, reconocen, «está a todo». La nueva modalidad semipresencial de Tecnoszubia arrancó recientemente con centenares de alumnos; algunos, nuevos, otros, repiten tras varios cursos. Desde Aspirantes hemos hablado con tres alumnas: Paula Mota, María Rosario Martos y María Serrano; y las tres coinciden en algo: tras el confinamiento, la pandemia y la suspensión de las pruebas, les costó mantenerse en el camino, pero ahora andan en él más motivadas que nunca.

María Rosario Martos, «con las pilas cargadas»

Varios años preparándose las oposiciones de ADE, trabajando y con un niño de poco más de un año. María Rosario Martos nos cuenta que «hace un año empezó a trabajar en un instituto a distancia de la Junta como interina». Cuando llegó el confinamiento, por la naturaleza del centro educativo, la cantidad de trabajo se multiplicó: «Estuvimos hasta arriba de trabajo».

Mientras tanto, ella siguió estudiando hasta el final, pese a la cancelación del examen. Y unos meses después, vuelve con ganas: «Si no estoy en la academia no es lo mismo; sin el preparador no estamos motivadas; llegas y el preparador lo que hace es ponerte las cosas claras: no solo te preparan para las oposiciones, si no que te preparan para que, independientemente de la situación, te entren ganas de sacarte la plaza. Saben cargarte las pilas«.

Paula Mota, calma tras la «desilusión»

Fueron momentos especialmente delicados para Paula Mota, aspirante de la especialidad de Biología y Geología que durante el confinamiento reconoce haberlo pasado mal, al sentirse «desilusionada» tras la cancelación de un examen para el que llevaba tres años preparándose. «No pude ni meter cabeza como interina», se lamenta, a la vez que reconoce cuál fue su salvavidas durante aquellos días: «Las tutorías con mis preparadores, cada sábado, me ayudaron mucho. No sabía qué iba a pasar, pero ellos estaban a mi lado».

Ahora, encara el nuevo curso sorprendida por las medidas de seguridad de Tecnoszubia: «Me ha sorprendido bastante la organización: mampara, mascarilla, geles…y la plataforma funciona mejor que nunca».

María Serrano y su «éxito de un fracaso continuo»

Tras narrar los momentos difíciles por los que pasó durante las fases más duras de la pandemia («¡Nos las cancelaron cuando estábamos en la recta final! Fueron varias semanas preparándonos sin saber nada, sin poder concentrarnos», recuerda), María Serrano, opositora de la especialidad de Lengua y Literatura, relata que, pese a todo, no siente que el año pasado fuera un año perdido: «La academia fue fundamental; si no nos planteamos coger otro camino fue por los preparadores. Este año hay más competencia, pero nos enseñaron que todo el trabajo que habíamos hecho no era en vano: era un camino útil, ya recorrido, en el que aprendimos, por ejemplo, cómo hacer los supuestos prácticos. No fue un año perdido».

Y termina poniendo de relieve la importancia que para ella tiene en todo esto la frase de su estado de WhatsApp: «Éxito de un fracaso continuo». «Que no nos pudiéramos presentar el año pasado es un pequeño fracaso, pero paso a paso lo vamos a revertir».

¡Comparte con otros opositores y sigue nuestras redes sociales!
Entrevistas

Jairo, Concepción y Cristina: «A 2020 le pedimos tranquilidad y poder estar cerca de nuestra familia»

Publicada en

Hace justo un año contábamos la historia de superación de Juan. La aventura que estaba teniendo Mercedes en sus prácticas en un centro de compensatoria. Las palabras de Marta recordando el bucle que supusieron sus meses de preparación. Porque, para el nuevo funcionario, la Navidad es momento de mirar atrás y hacer balance de sus 100 primeros días con plaza. De agradecer por los deseos cumplidos, pero también de buscar nuevos horizontes. Eso han hecho en esta ocasión Jairo, Concepción y Cristina. Tres exalumnos de la academia que abrazan estas fechas con la satisfacción del que ha cumplido su sueño.

Jairo: «¿Oposiciones? Mi obligación como padre siempre fue disfrutar de la Navidad»

Para muchos opositores, las Navidades dejan de ser esos momentos familiares, de diversión y tranquilidad, para convertirse en lo opuesto. Se aíslan, presos de sí mismos, de su exigencia. «La inmensidad de la oposición, la densidad de los apuntes les acaba quemando», dice Jairo, funcionario con plaza en Málaga por la especialidad de Primaria. Aprobó sus oposiciones hace unos meses con un 8 de nota global. Y nunca dejó de disfrutar de estas fechas. Porque sus dos hijos, de 3 y 6 años, ejercieron como lazo que le ataba a la tierra. A la ilusión, «a la alegría».

Eso, al menos, nos cuenta cuando le preguntamos por las fiestas del año pasado; esperábamos el discurso sombrío del que no se levantó del escritorio, pero encontramos algo totalmente diferente. «El año pasado no pasé una Navidad triste. No, no te puedo decir que hasta ahora haya sido una ruina y este año sea lo contrario. Yo siempre intento tener buen talante a la hora de recibir las fiestas. Mi pareja y yo intentamos resetear; tenemos hijos pequeños y todo está impregnado de buenos sentimientos. El año pasado tenía la presión de las fechas; es una parte importante de la oposición, pero no podía privar a mis hijos de mí, ni a mí permitirme privarme de ellos», explica.

Porque, para Jairo, la Navidad es momento de «mantener la calma». Una actitud a la que ha llegado, de nuevo, tras ser padre. «Yo soy consciente de que cuando no tenia niños me tiraba muchas horas estudiando, pero no aprovechaba el tiempo; cuando la vida me ha puesto en mi sitio y he tenido hijos, ha hecho que me centre mucho más. Para mí era muy importante estudiar, pero también descansar. El descanso, cuando opositas, es merecido: las oposiciones son muy duras».

«Los colegios necesitan maestros con vocación»

Ya con la plaza, Jairo define su año de prácticas en un pueblo de Málaga como «Una auténtica locura». «Por la burocracia, entre otras cosas. Da la casualidad de que en mi colegio somos muchos prácticos, en torno a 13, y a varios de nosotros nos han dado 1º de Primaria, que suelen ser cursos muy movidos…así que es un no parar. Estoy aprendiendo mucho, programando mucho y bajando al barro. Estoy trabajando siendo un  maestro de verdad. Cuando estás en 1º de Primaria, que los niños no son tan autónomos, ves que es un trabajo que supone estrés diario. Este trabajo necesita maestros con vocación», afirma.

Él parece ser uno de ellos.

Jairo termina con un deseo claro para 2020: «Mi deseo, ya que me han dado destino a 2 horas y media de mi casa, y estoy de lunes a viernes en el lugar donde resido, cerca del colegio, es que mi destino provisional sea más cerca de donde está mi familia. Yo sé que Granada está casi imposible, pero al menos quiero estar mas cerca, que me permita ir y volver, estar con mi familia».

Concepción: «Llegué a pensar que siempre iba a ser interina»

Concepción se presentó por Pedagogía Terapéutica el año pasado y aprobó con plaza. Llevaba intentándolo desde 2005. «Pero no me he presentado siempre», apostilla. «Aunque sí, desde ese año he estado liada; comencé con Juan Manuel», recuerda. La han destinado a El Ejido. Y está feliz con el lugar, nos cuenta, «porque llevo muchos años allí trabajando».

Pero si la historia de Concepción nos invita a pensar que, tras 14 años de preparación, de idas y venidas, sus primeras Navidades como funcionaria iban a suponer una celebración, pronto vemos que no es así. Sólo logramos ver la felicidad de esta nueva funcionaria en un tímido «Nunca llegué a imaginar que iba a ser funcionaria, llegué a pensar que siempre iba a estar como interina». Porque a continuación nos damos cuenta de que, pese a haberlo «celebrado durante el verano», Concepción sigue todavía encerrada en un sentimiento de extrema cautela.

«No considero que tenga la plaza aún», golpea. «Mi fase de prácticas está siendo complicada. Con dificultades a la hora de hacer el proyecto, la memoria. Todos los prácticos de mi colegio estamos un poco perdidos. Todavía me queda un año complicado hasta que todo esté cerrado», reconoce. Y de ahí sus deseos: » En 2019 cumplí mis deseos. Ahora sólo quiero que termine todo: tener el apto del inspector y trabajar tranquila, sin la presión de las prácticas».

Cristina: «¿Las pasadas Navidades? ¡Llorando, entre apuntes!

Hace unos meses, protagonista de uno de los artículos del blog, Cristina reconocía «estar deseando empezar en el cole». En aquel momento, con la voz tocada, aún se estaba recuperando de una de esas celebraciones postplaza: Cristina fue la primera de su tribunal en los dos exámenes.

Hoy, nos cuenta con orgullo sus primeros días como maestra especialista en Inglés en un colegio de Zafarraya: «Está siendo todo una maravilla. Al principio vas tensa, es una situación nueva; pero en el fondo genial, mis compañeros muy bien, somos 12 funcionarios en prácticas. Y al haber tantos nuevos, nos apoyamos los unos a los otros. Nos dan facilidades…formamos un buen equipo».

Cristina está feliz. Bromea cuando le preguntamos por sus deseos para 2020 -«Que me fichen en Tecnoszubia como preparadora», exclama-. Y se nota, sobre todo, cuando nos cuenta el contraste de estas Navidades con respecto a las pasadas. ¿Las pasadas Navidades? Llorando, entre apuntes, con los libros, mis preparadores nos metían un montón de caña, que es de agradecer, y este año ha sido un cambio radical: todo está resuelto«.

Se despide aconsejando a los que, como ella hace un año, están pasando la Navidad agobiados. «Yo siempre digo que al final las oposiciones tienen muchos aspectos que no se pueden controlar, pero otros que sí. Lo que tu estudies es el número de papeletas que compres. Es muy sacrificado, por ejemplo, lo que hablamos de no tener Navidades, pero merece la pena: es un sacrificio que hay que hacer».

¡Comparte con otros opositores y sigue nuestras redes sociales!
Entrevistas

‘El día que supe que la plaza era mía’ (XVI) | La solicitud de Lourdes

Publicada en

Lourdes Ruiz se presentaba en 2019 por la especialidad de Inglés por primera vez. Ya se había presentado otros años por la especialidad Infantil; pero no fue hasta que apostó por el idioma cuando consiguió su plaza gracias a un 9,4 en sus oposiciones.

Siempre tuvo claro que quería ser maestra y que las oposiciones eran el camino». «Una carrera de fondo hasta conseguirlo, me costara los años que me costara», afirma. La vocación y capacidad de sacrificio de Lourdes, de esta forma, han tenido un peso especial para entender su consecución. «No soy de Granada, hace unos años venía de Jaén todos los jueves, daba la clase y me volvía».

Mientras se acostumbraba a los frutos de su sacrificio -Lourdes, poco después de conseguir la plaza, estaba instalada en esa incredulidad propia del nuevo funcionario-, nos contaba que Tecnoszubia le llegó en un momento en el que necesitaba «A alguien que estuviera totalmente actualizado,  que me fuese guiando y corrigiendo, que me dijera por aquí sí y por aquí no. La oposiciones no son solo estudiarse el tema, eso no te asegura nada; para mí ha sido fundamental su metodología y materiales».

Cuando se refiere a la metodología, Lourdes habla del hecho de que en Tecnoszubia, en la especialidad de Inglés, se juntaran, en el año 2019, tres preparadores. «Cada uno especializado en un aspecto; además, se complementaban bien, algo muy positivo», opina.

La solicitud

Para muchos de los alumnos, hubo un punto de inflexión en el que comenzaron a sentirse maestros con plaza. Para Lourdes, ese momento en el que supo que una plaza sería suya llegó el día en el que tuvo que echar la solicitud para acceder al examen de sus oposiciones. «Antes de echar la solicitud, nuestro preparador, Jose, nos dijo:  «Cuando la guardéis en vuestro ordenador, ponedle como título ‘La solicitud con la que me saqué la plaza’. Ahí, en ese momento, algo me dijo que una plaza iba a ser para mí».

 

¡Comparte con otros opositores y sigue nuestras redes sociales!
Entrevistas

El día que supe que la plaza era mía (XIV) | «Venir los sábados a la academia era mi respiro»

Publicada en

Un 9,9, la nota más alta de su tribunal en las oposiciones de Música (magisterio) y una historia conmovedora detrás. El paso de Beatriz Gálvez por Tecnoszubia ha sido intenso; lleno de subidas y bajadas que finalmente se resolvieron gracias a la comunión que esta granadina estableció con Lidia, su preparadora.

«Cuando perdí a mi padre decidí no presentarme, pero Lidia me insistió…»

Era la tercera vez que se presentaba cuando Beatriz vio, por fin, su sueño cumplido: tenía plaza. «En el momento en el que me dijeron que lo conseguí estaba hablando con mis amigos, a mí me lo pasaron mas tarde, cuando me pasaron la foto con mi nota, vi que saque un 10 en el oral, me fundí en un abrazo con mi madre, nos pusimos a llorar…no me lo creía».

Años atrás, Beatriz conoció en primera persona la importancia de una academia como Tecnoszubia. Lo observó gracias a su preparadora, Lidia, que desde el primer minuto se convirtió en un apoyo indispensable. «Desde 2015, cuando la conocí, supe que quería conseguir mi sueño con ella. Es una persona muy competente, formal, cercana, una persona increíble que siempre esta ahí para ayudarte. Una psicóloga, una preparadora…»

Pero su relación con Lidia tuvo un punto de inflexión, tal y como ella nos cuenta. «En 2017 perdí a mi padre, así que no me iba a presentar; en mayo, Lidia insistió mucho en que me preparara y al final me quedé a tres centésimas. Me apoyó mucho, me quedé a nada.  Ahí vi que gracias al apoyo de Lidia iba a conseguirlo. 2019 era mi año».

Para ella, todas las experiencias que vivió en nuestras aulas repercuten en la sensación de que «Tecnoszubia es una academia donde, desde que entras por la puerta, se nota la calidez humana». «Todo te lo hacen con una sonrisa, con amabilidad, te llevas a grandes amigos, pasas muy buenos momentos. A toda persona que quiera opositar le recomiendo que se forme aquí. No hay nada mejor; venir los sábados a la academia era mi respiro».

 

¡Comparte con otros opositores y sigue nuestras redes sociales!
Entrevistas

«El día que supe que la plaza era mía» (XIII) | Lorena, hacia la excelencia

Publicada en

«¡Ha sido un trauma!», dice Lorena, entre risas, cuando comienza la entrevista. Lorena Martín, exopositora de Educación Física y nueva funcionaria, ha rozado la excelencia; tras una rutina de «8 y 10 horas al día de estudio», ha conseguido un 9,84 en las oposiciones.

Ahora, la granadina reconoce sentirse «muy satisfecha». «Después de tanto años de preparación…considero que las oposiciones son algo muy complicado; después de conseguir este resultado, estoy muy contenta después de tres convocatorias».  Cuando llegó el momento de conocer la nota, Lorena reconoce que todo lo que sintió conformó «el día más feliz de su vida».

«Expertos en el camino»; la importancia del preparador

Gabriel Ropero, su preparador, fue uno de los motivos por los que Lorena se matriculó en Tecnoszubia. De hecho, ya le habían hablado de él.

«Sí, me habían hablado muy bien de Gabriel Ropero. Me ha dado siempre mucha confianza. La academia tiene muchísima experiencia, por eso he confiado en vosotros. El papel de una academia es fundamental; están muy actualizados, tenéis expertos en este camino, un camino muy duro. Nos han enseñado, por ejemplo, a afrontar los temas añadiéndole un toque de calidad; también nos han dado unas nociones para los supuestos…», concluye.

¡Comparte con otros opositores y sigue nuestras redes sociales!