Gamifica tus oposiciones: hacia la plaza con simulacros, juegos colaborativos y tests

Cuando hablamos de gamificar nos referimos a introducir técnicas propias del juego o los videojuegos a ámbitos como el de la educación o el aprendizaje. El proceso de opositar, con la necesidad de memorizar grandes cantidades de información y, en el caso de las oposiciones docentes, de construir una identidad como maestros o profesores, puede -y, en ocasiones, debe- ser gamificado: así, logramos más motivación, atención, implicación y mayor retención de los conceptos. ¿Y cómo lo conseguimos en Tecnoszubia? Con tests, simulacros, juegos colaborativos y más.

Para muestra, nuestras aulas: el ‘Jumanji’ de los supuestos prácticos

Esta misma semana, en una de nuestras aulas se daba la siguiente situación. Esta escena, común en las aulas de Tecnoszubia, donde los preparadores intentan introducir la innovación en sus metodologías, es una buena muestra de cómo la gamificación puede ayudar en la preparación de oposiciones. 

Uno de nuestros preparadores organizó un juego, a través de la herramienta Genial.ly, con el que nuestros aspirantes ponían en común trabajos relacionados con los supuestos prácticos de las oposiciones docentes. El preparador subraya que con esto buscaba «Incrementar la participación y la desinhibición de los alumnos en clase, además de mejorar la capacidad de improvisación y las repuestas creativas ante los retos que aparezcan. Con todo, nos nutrimos de las aportaciones de otros compañeros y les puntuamos sus respuestas».

La importancia de los simulacros

Los simulacros, con las condiciones y restricciones propias de un examen de oposiciones, ayudan al aspirante a aprender a opositar; a canalizar la tensión, a conocer las limitaciones de una prueba de este tipo y, por qué no, a conocerse a sí mismo; es una de las técnicas de gamificación más habituales y otra de las grandes bazas de la metodología de Tecnoszubia.

Dos alumnas de la academia, Cristina Cano y María Vico, lo explican bien; la primera nos contaba cómo, para ella, «los simulacros de Tecnoszubia son una de las claves de la academia; hacen muchos y muy buenos».  María Vico, por su parte, argumentaba así su utilidad: «Mi preparador me ha enseñado a opositar, que no es lo mismo que memorizar: he aprendido más con él que en los 4 años de carrera».

Creando sinergias

La innovación y gamificación en las aulas de Tecnoszubia ayuda a que se creen sinergias entre compañeros que fortalecen la comunidad y hacen de la academia algo especial; por eso somos defensores de ver y participar en las clases en directo: para un aspirante es fundamental rodearse de gente que le inspire y le ayude, que viva su mismo proceso.

Aquí te contamos más.

Inspiración para futuros docentes

Por supuesto, todo esto planta una semilla en el opositor; concretamente, en los futuros maestros y profesores con plaza que se forman en nuestras aulas. Viven en primera persona la utilidad de la innovación educativa y experimentan la forma de hacerlo eficazmente. Ser consciente de esto y prepararse en un entorno que apuesta por la innovación educativa es importante, sobre todo, para enriquecer y ser creativos en las programaciones didácticas que más adelante ellos mismos tendrán que diseñar

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