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Qué regalar a un opositor en Navidad: cinco regalos -emocionales- que no valen dinero y duran para siempre

Se acercan las fechas navideñas: para muchos, serán las primeras Navidades que paséis con vuestra nueva y flamante condición de opositor/a. Y aunque a todos nos apetece refugiarnos en el calor familiar, por otra parte entendemos que tengas cierto vértigo. Ya lo estáis imaginando: las cenas de Navidad pueden convertirse en un carrusel de preguntas: ¿Merece la pena estudiar tanto? ¿Crees que serás capaz? ¿Será este año el definitivo? 

Para que no haya encontronazos y tu entorno no contamine tu ilusión, vamos a hacer una lista de regalos que no valen dinero para que los compartas con ellos. Regalos emocionales que, seguro, los tuyos estarán dispuestos a darte. Porque el deseo de empatía, apoyo e implicación es la mejor carta a los reyes magos que un opositor puede plantear a sus familiares y amigos.

Respeta sus horarios

Esta carta va dirigida a ti, familiar, pareja o amigo de opositor/a:  puede que no lo comprendas en un primer momento; que te parezcan demasiadas horas de estudio; que creas que no es necesario tanto o que tus necesidades aparezcan con la intención de romper su rutina. No lo hagas: respeta los horarios del opositor. Es lo que ahora hay y lo que necesita: los frutos merecerán la pena.

Sin reproches

¿Se olvida de una fecha señalada? ¿Se ha levantado de mal humor? Vale, al opositor no se le debe perdonar todo, pero es importante que lo juzgues teniendo en cuenta que el proceso de opositar es especialmente duro y estresante. Los reproches, mejor que sean la última opción: ¡paciencia!

Sentido del humor

¡Cuántas tensiones se liberan con la risa! Cuando lo veas mal, recuerda: chistes y anécdotas para aliviar la situación. Modificarán su actitud y le harán ver tu interés por empatizar y comprender. ¡Pero que no sienta que te ríes de él!

Escúchal@

A veces, viene bien tener a alguien a quien contarle cómo se nos ha atrancado ese tema; esa ley. Aunque no te enteres de nada, por la complejidad del temario, es importante que sienta que tiene a alguien con quien desahogarse. Tira del hilo, pero no insistas: escuchar es la mejor forma de comprenderl@.

Y cuando no puedas más, comunícalo

¡No hay que permitirlo todo! Y tampoco hay que callarse. A veces, no podrás más; es el momento de hablar. Él o ella tienen que ser conscientes de tu estado. Sin juicios, ni incertidumbre, ni leyes de silencio: conversar es la mejor forma de llegar a puntos en común y comenzar a solucionar una situación complicada.

¿Qué pides tú?

Estas son nuestras propuestas, pero nuestros aspirantes seguro que tienen, además, otras. ¿Qué le pides tu a 2022 y a los Reyes?

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