
‘Historias de nuestras aulas’ es una serie de textos que se envía periódicamente en papel junto con el temario de la academia. Debido al retraso en el envío del último episodio de Historias de nuestras aulas, lo publicamos aquí, excepcionalmente, con el objetivo de que los alumnos que no lo hayan recibido puedan leerlo
Mayo 2026
Entramos en el último tramo de la preparación de oposiciones y conviene dosificar muy bien el esfuerzo. Hay que medir mejor que nunca el tiempo disponible y aceptar lo posible. No es momento de pensar en lo que tenía que haber hecho y no he podido. Es momento de avanzar con el propósito de hacerlo lo mejor posible. En Japón este pensamiento se traduce con el término ‘Ganbarimasu’ 頑張りま: significa algo como: «Daré lo mejor de mí».
La filosofía del Ganbarimasu consiste en no desistir hasta que un objetivo se haya cumplido, aunque requiera cambios en el enfoque, en la técnica, en la dedicación, incluso en el planteamiento del propio proyecto.
A estas alturas de tu preparación, seguramente has pasado ya por diferentes etapas. En primer lugar: el contacto, la observación de la cantidad de contenido que hay que estudiar; en segundo lugar, el desasosiego de no saber por dónde empezar; después, con la perseverancia del trabajo diario y con una buena planificación, seguramente hayas conseguido proyectar con mayor claridad y sentido práctico tu objetivo. Ahora toca montarse en ‘el tren bala’ y rentabilizar todo lo que llevas estudiado, incluyendo nuevos contenidos que completen tu proyecto. El hábito de estar absorbiendo saberes te llevará de forma ágil a tu propósito.
En los días previos a Semana Santa y con objeto de felicitar las vacaciones, escribió un correo una alumna de Biología y Geología –Marta-, que se había preparado en la academia durante varios años y, por fin, el año pasado, en 2025 consiguió su plaza y lleva todo este curso en prácticas. Me gustaría dejaros una captura de parte de su mensaje:

El caso de Marta es otro ejemplo de perseverancia y gratitud. Su voluntad, esfuerzo y constancia han sido fundamentales para conseguir su propósito, pero también quiero poner en valor cómo Marta agradece el esfuerzo y el interés mostrado por sus preparadores para que ella pusiera en marcha ‘el tren bala’.
Personalmente, el caso de esta alumna, Funcionaria en Prácticas, me reconforta y me reafirma en la idea de que hay que superar varios obstáculos, incluyendo también la capacidad de admitir que los preparadores y preparadoras de Tecnoszubia no nos den la razón (por nuestro bien); con el tiempo se entiende y se valora. Es otro nivel más de crecimiento en nobleza y sabiduría.
A partir de este mes, recapitula tu trabajo, diseña un plan y, por supuesto, además de tus preparadores, cuenta conmigo para este periodo intenso que requiere una adaptación específica en el proyecto individual de cada cual. ¡En Tecnoszubia teacompañamos hasta el final de esta etapa!
Ánimo, saca las neuronas del banquillo: tienen que salir al campo a demostrar que todavía se puede llegar a una mejor versión profesional (y personal también) para alcanzar tu propósito.
Y recuerda: «Todo parece imposible hasta que se hace»
Estamos todos deseando que consigas el mismo resultado que Marta.
Por Alicia López, Coach de Tecnoszubia.
Categoría: Historias