Historias

El síndrome del opositor – Un viaje por el desierto

¿Cómo se soluciona el síndrome del opositor?

El síndrome del opositor

Es llamado síndrome del opositor a cualquier problema no grave que te pueda estar estresando y angustiando derivado del estrés y la ansiedad, el cual puede ser producto de algún proceso de gran magnitud y responsabilidad. No obstante, no hay de qué preocuparse, puesto que padecer de este síndrome se considera totalmente normal y todos en algún momento lo padecemos, ya sea por estrés laboral, familiar o incluso si estás estudiando y preparando una oposición.

Este artículo no busca que salten tus alarmas ni que pidas cita obligatoriamente en un centro de salud mental, solo queremos explicarte a qué llaman los psicólogos el síndrome del opositor, que logres relativizarlo y que veas cómo puedes salir de él sin tener que abandonar las oposiciones por una mala gestión o un desgaste excesivo.

A continuación, te mostramos algunos consejos que te servirán para aprender a sobrellevar estas situaciones:

I. Los primeros días sin agua: la importancia de no estar solo

Después  de haber culminado tu carrera percibirás que la ideología que te pintaron torna a un intenso vacío de oportunidades laborales. Convirtiéndose en un inmenso desierto al cual deberás enfrentar sin mirar atrás. No obstante, a pesar de ello cogerás las fuerzas necesarias para continuar tu sueño.

Además, en algunas ocasiones podrás escuchar críticas o comentarios como, «tranquilo, te puedes dedicar a otras cosas». Y sin importar todos esos comentarios negativos o todas esas personas que no logran entenderte, te das cuenta de que tu vocación es más fuerte y optas por la preparación de unas oposiciones. Por ello, decides motivarte con las convocatorias históricas que se anuncian por el país.

Sin embargo, el primer contacto con el contenido a estudiar es totalmente en vano,  ya que te encuentras completamente aislado del mundo, sin síntesis ni guía o algo que te ayude a planificar bien tu presentación. Transcurrirá duras y largas semanas dando palos de ciego y encerrad@ en casa, sin poder establecer relaciones sociales y con un cuadro de estrés en aumento. Y es ahí justamente en ese momento cuando comienzas a replantearte tu decisión y sentir que ese ‘desierto’ te pesa.

Cuando llegamos a este punto, donde sentimos los primeros síntomas del síndrome del opositor debido al aislamiento, el estrés y la ansiedad, es importante no sobreestimar nuestra capacidad, respetar el camino que hemos marcado y la decisión que hemos tomado. Haciéndonos preguntas que nos hagan entrar en razón: ¿Cuánto nos costó llegar hasta aquí? ¿Por qué después de tanto debería renunciar a mi sueño?

II. El oasis: periodos de gratificación

En medio del desierto, aprende a usar técnicas de sherpa para evitar el desgaste. Una de ellas es el conocido principio de Pareto o la regla del 80/20, es decir, se basa en una técnica esencial para ser más productiv@ y consiste, en esencia, en que «el 20 % de lo que empleas genera el 80 % de lo que se obtiene», ya que esta técnica evidencia que no por más horas de estudio el resultado va a ser necesariamente mejor. A su vez, con ella evitarás otro síntoma: la procrastinación.

Si deseas aplicarla a tus oposiciones, simplemente deberás determinar cada día dos cosas que puedan generarte más resultados, como por ejemplo analizar el temario y señalar lo más importante. Dedica tiempos de estudio relativamente cortos, con descansos. Aprende a monitorizarte con algunas de las aplicaciones para estudiar disponibles. Aprende de ti: ¿rindes más en la mañana o en la tarde? ¿Mejor con ordenador o sin él? ¿Qué es lo que más te distrae? ¡Conócete!

III. Técnicas de ‘opositor sherpa’: el principio de Pareto

En medio del desierto, aprende a usar técnicas de sherpa para evitar el desgaste. Una de ellas es el denominado principio de Pareto o la regla del 80/20: una técnica esencial para ser más productivo. Esta, que evidencia eso de que no por más horas de estudio el resultado va a ser necesariamente mejor, consiste, en esencia, en que «el 20% de lo que empleas genera el 80% de lo que se obtiene». Con ella evitarás otro síntoma: la procrastinación.

Y en cuanto a repasar o no repasar, la recomendación habitual es que, «si lo haces, que sea un vistazo a esquemas y no a temarios completos, ya que no te dará tiempo a leerlos completos, lo que puede generarte confusión y más ansiedad». Incluso durante las últimas 24 horas puedes optar por realizar test rápidos.

IV. Las últimas dunas: el día del examen

Tras un camino duro llega el día más esperado, el del examen. Seguramente sentirás dolor de barriga, nerviosismo e incapacidad para dar el último repaso, pero no te preocupes, todo esto es por los síntomas del síndrome del opositor y te parecerá que se juntaron en tu contra, sin embargo no es así, todo está en tu mente. En este sentido, os recomendamos, en primer lugar, descansar bien, preparar con antelación el material necesario -DNI, bolígrafos-, hacer un desayuno o merienda suave, realizar técnicas de relajación y, sobre todo, evitar enfrascarse en conversaciones estériles con otros compañeros sobre el examen para evitar más nerviosismo y dudas innecesarias.

En cuanto a repasar o no repasar: la recomendación habitual es que, «si lo hacemos, sea un vistazo a esquemas y no a temarios completos, ya que no nos dará tiempo a leerlos, lo que puede generar confusión y ansiedad». Durante la últimas 24 horas, también puede ser efectivo la realización de test rápidos.

Dile adiós al síndrome del opositor

En Tecnoszubia queremos que consigas tu plaza para la oposición de tu sueño con el mínimo de obstáculos en tu camino. Por ello, sigue nuestros consejos para evitar el síndrome del opositor. 

Nunca dudes de tus conocimientos, ¡eres extraordinario y podrás realizar grandes cosas!

 

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3 comentarios en “El síndrome del opositor – Un viaje por el desierto

  1. Gracias, me parece muy útil la interpretación e información de las fases y circunstancias por las que pasamos los opositores, he vivido algunas y los consejos son los necesarios, tener un guía o academia ayuda muchísimo, y la gestión del tiempo de estudio y descansos esencial. Reconocer los momentos bajos y aprender a manejarlos.
    Ánimo!

  2. A mis 46 años he sacado pltla primera vez que me presentaba. Un preparador es imprescindible en mi opinión:te orienta y te mantiene al día. Te ayuda las muchas veces que estás a punto de dejarlo. Y también hay el compañerismo con los demás alumnos. Es un camino largo,duro,frenètico,… Pero cuando sacas plaza todo eso se olvida. Ánimo,la recompensa os espera.

  3. Una de las cosas que más me ayudó para estudiar en la oposición fue tener un compañero con el que animarnos entre nosotros. Ese con el que compartir materiales, echar horas de biblioteca, recibir críticas y opiniones… Pero sobretodo apoyarte en que el camino es duro y poder conseguirlo. Una técnica que utilizamos mucho fue la de mandarnos frases motivadoras, «no importa lo grandes que sean los sueños si las ganas son más grandes» etc etc. Y siempre que uno quería caer, llamarnos por teléfono y animarnos para que eso no ocurriera, no podíamos dejar que el otro perdiera la batalla. Al final no sólo los dos conseguimos la plaza, sino que conseguimos una amistad para recordar toda la vida.

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