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El audio es el mejor amigo del opositor: así te puede ayudar incluir grabaciones en tu rutina de estudio

En más de una ocasión te hemos hablado de diferentes técnicas de estudio.  Una de las técnicas de estudio para opositores más reconocida y útil es la que tiene que ver con las grabaciones en audio del temario de oposiciones. El audio se puede consumir mientras hacemos otras cosas, lo que se adecua perfectamente a rutinas tan ajetreadas como la de un opositor. Con todo, grabarnos a nosotros mismos de determinada forma puede ayudarnos a memorizar los contenidos, pero es importante tener en mente una serie de pautas para que estas grabaciones sean realmente efectivas.

No lo grabes todo

El primer consejo que te podemos dar es que lo ideal no es grabarlo todo; debemos hacernos un pequeño guion. Sé creativo: subraya, selecciona lo más importante y haz un pequeño resumen pensando en tu oído. Incluye, en estos apuntes con forma de guion, pequeños guiños, frases y palabras que te ayuden, cuando lo escuches, a prestar atención. Estás creando un pequeño podcast personal con tus apuntes: ¡hazlo entretenido en la medida de lo posible!

Un aliado en tus repasos

Como te decíamos, es importante que no te grabes los temarios al pie de la letra. Dale forma de repaso a los resúmenes escritos y póntelos, una vez los hayas grabado, a final de la semana. Los beneficios en lo que respecta al repaso de los contenidos que se han dado durante la semana serán brutales.

Repite los términos que te cuestan

Y en medio de todo el contenido, localiza esas palabras que se te resisten a la hora de memorizar. Serán las que, durante la grabación, debes repetir varias veces. Quizá es aquí donde más beneficios encontramos a la hora de escuchar una grabación: en interiorizar palabras y conceptos que, por alguna razón, nos cuestan. Juega con las palabras para que, por fin, se te queden.

Ensaya y cuida el tono para que la narración sea útil

No le estás enviando un audio a tu amigo: es importante que, antes de ponerte a grabar, ensayes el contenido. Dedícale unos minutos a leer lo que quieres grabar; y una vez comiences la grabación, intenta poner una voz seria, pero estimulante. Así, cuando te escuches una y otra vez, tu propia voz te resultará agradable y la grabación será más efectiva.

No tengas miedo de perder el tiempo: al principio, quizás leas demasiado rápido o demasiado lento o, simplemente, tu voz no te convenza del todo. Es cuestión de ensayar: una vez le pilles el truco, grabar se convertirá en una parte más de tu rutina de estudio.

Por último, no intentes grabar grandes cantidades de texto: poco a poco, siempre, para que nuestra narración sea siempre estimulante y no caigamos en errores.

Cuida el entorno

Durante la grabación, asegúrate de que estás en un entorno poco ruidoso para que la grabación no sea demasiado ‘sucia’ . Asimismo, procura hacerlo en un momento del día en que nadie te vaya a molestar. Sin interrupciones ni distracciones: ¡ah!  silencia el móvil y todo fluirá mejor.

¿Cómo y con qué grabo?

¿Pero con qué dispositivo grabo? ¡Pues con el móvil! La grabadora de los teléfonos móviles es, a día de hoy, suficientemente buena para que la calidad no sea un punto que nos dificulte prestar atención a la grabación. Recuerda que, aunque no la uses, los teléfonos siguen trayendo de serie una app de grabadora.

¿Es necesario editar?

Si quieres perfeccionar tus grabaciones y lanzarte a editar para eliminar incorrecciones o cortar partes de la grabación que no te interesan, te recomendamos dos programas muy sencillos y gratuitos; uno para PC y otro para Android/iOS.

 

 

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