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«El día que supe que la plaza era mía» (XVII) | A la séptima fue la vencida

Tras superar años de fatiga y vencer la sensación de esfuerzo en vano, a la séptima fue la vencida; Irene de la Rica ha luchado tanto por conseguir una plaza que, cuando por fin vio su nombre en la lista, se le olvidó todo lo malo. “Compensa todo lo que hice durante un proceso en el que sacrifiqué muchas cosas”, reconoce.

Futuro asegurado

Ya tiene ese ”trabajo para siempre” con el que hasta hace poco soñaba: hoy, es maestra con plaza en la especialidad de Infantil. “Entrar a la pública te da una seguridad, estabilidad, es un trabajo para siempre”, nos cuenta. Y para conseguirlo, sugiere, “es fundamental apuntarse a una academia”.

“Fue necesario apuntarme en una academia como Tecnoszubia; mi preparador, tanto en lo que respecta a materiales como personalmente, siempre ha estado ahí. En Tecnoszubia no te ven como un opositor, sino como una persona que lo está pasando mal. La metodología, por otra parte, me ha parecido muy atractiva. Te da una gran variedad de opciones, no te dan un temario cerrado sino la opción de personalizarlo, lo que te motiva a investigar y a actualizarte”.

“Mi preparador siempre estuvo pendiente”

Su preparador, Gabriel, fue uno de los pilares de su preparación. Suyo fue el último mensaje de motivación que recibió por Whatsapp antes de comenzar el examen. “La experiencia con él ha sido muy buena, me exigía, me apretaba, pero siempre estuvo muy pendiente. Sus supuestos prácticos me dieron mucha seguridad, le escribías por correo y te contestaba muy rápido”.

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